miércoles, 25 de febrero de 2015

Meterse en todos los jardines, pisar todos los charcos

Plaza Syntagma, Atenas.
Febrero de 2012


Los jardines de la disidencia, la última novela del estadounidense Jonathan Lethem -Literatura Random House, 2014- dibuja, a traves de la trayectoria de tres generaciones de un par de familias, la geografía y la historia de la contestación norteamericana desde mediados del siglo XX hasta estos inicios del XXI. Esa historia comienza con el triste devenir del comunismo americano, que vivió sometido a la implacable persecución de Joseph McCarthy y J. Edgar Hoover -para la que haber luchado en la Brigada Lincoln o simpatizado con la República Española no eran motivos de sospecha sino pruebas de cargo para una condena- y se diluyó como un azucarillo en el café de la decepción y el desconcierto cuando Nikita Kruschev, en el XX Congreso del PCUS, denunció las purgas y los crímenes del estalinismo; continúa con la generación beat y la contracultura, el floreado hippismo -sobre el que no escatima ironía- y la protesta contra la guerra del Vietnam; ya en el ocaso del siglo la solidaridad con los movinientos de liberación  de America Latina -el Chile de Allende y el sandinismo-; y por último las acampadas que culminaron en el reciente Occupy Wall Street.

Los jardines de la disidencia
Estos años, particularmente los últimos, no sólo han conocido la disidencia en Norteamérica sino en todo el mundo, aunque en algunos casos y lugares los resultados no han sido los esperados ni tan siquiera han sido positivos -las primaveras árabes, la plaza Maidan en Kiev, Hong Kong-; y por aquí hemos debido prestar especial atención a la rebelión de la plaza Syntagma en Atenas y a nuestro 15-M, movimiento al que me he referido varias veces en este blog, unas con esperanza, otras con decepción, pero siempre con escepticismo. Algo más que unos lemas ingeniosos nos debe haber quedado de lo  ocurrido en Grecia y España en 2011 cuando los griegos tienen un gobierno que planta cara a la hasta ahora intocable oligarquía económica que controla Europa -aunque sea dejando en el camino compromisos y ambiciones sanas y legítimas- y aquí el sistema se ve contaminado por formas y formaciones diferentes -Podemos, aun con el lastre de su soberbia y sus amistades bolivarianas, y la Izquierda Unida de Alberto Garzón, con el de unas malas expectativas electorales en las encuestas-, que acarician la posibilidad de ser determinantes. Podemos limtarnos a prestarles -nunca darles- la confianza del voto, pero con eso no basta, ni mucho menos. Mientras tanto y después tenemos mucho más que hacer, muchos trenes que coger, mucho barro con el que mancharnos. Hay que tenerlos vigilados, estar en todos los fregados, meterse en todos los jardines, pisar todos los charcos.

domingo, 22 de febrero de 2015

La destrucción de un genio

Han coincidido el sesenta aniversario de la muerte del genial matemático británico Alan Turing y el estreno en los cines de Descifrando Enigma -The imitation Game, 2014-, el biopic dirigido por Morten Tyldum que le ha valido a Benedith Cumberbatch una candidatura al Oscar como mejor actor protagonista. En general se trata de una película brillante y bien interpretada que retrata bien el caracter insoportable de sociópata que caracterizó al matemático especialmente cuando lo pivado y el prójimo osaban interponerse en su obsesivo trabajo, pero que en lo puramente biográfico contiene algunas inexactitudes, y estas son más graves cuando se refieren a la relación con las mujeres de un personaje homosexual: en primer lugar no existió la supuesta y edulcorada relación con la comprensiva Joan Clarke interpretada en el cine por Keira Knightley, fue sólo una compañera de trabajo. Por otra parte, se habla sólo de un pequeño grupo de criptógrafos y se olvida que durante la Segunda Guerra Mundial trabajaron en Bletchley Park ocho mil personas, la gran mayoría mujeres, por lo que está de más la historia de los supuestos problemas de Joan para ser admitida en un mundo de hombres, que tanto metraje ocupa. La búsqueda de un instrumento para descifrar los mensajes encriptados del programador alemán Enigma, que permitía a los nazis causar estragos en  barcos y transportes aliados -el hallazgo de la máquina de Turing- ocupa casi toda la película y queda en unos modestos rótulos finales la alusión al trascendental papel de Turing como padre de la informática tal como hoy entendemos esa ciencia. Tampoco se habla en la cinta de las primeras computadoras desarrolladas por Turing en Londres después de la guerra -y que dieron lugar a ordenadores como en el que ahora escribo- ni de sus revolucionarios estudios en inteligencia artificial. Enla cuestión sexual la película no ca en la hipocresía censora de aquel mentiroso biopic de Cole Porter que fue el Night and day -Michael Curtiz, 1946- que protagonizó Cary Grant -no estamos a mitad del siglo pasado; al contrario, Descifrando Enigma habla abiertamente de la detención y procesamiento de Turing por un delito de homosexualidad en 1952, como el que medio siglo antes le costó a Oscar Wilde pasar dos años en la cárcel de Reading. En la película vemos como Turing aceptó someterse a castración química a cambio de no ir a prisión. Como buen matemático ironizó sobre sí mismo mediante un silogismo:

Turing cree que ls máquinas piensan;
Turing yace con hombres;
luego las máquinas no piensan.

En 2009, 55 años después de su muerte, el primer ministro Gordon Brown pidió disculpas por la forma en que le había tratado el Estado, pero se negó a indultarlo argumentando que la homosexualidad era delito en la época. Tuvo que ser la reina Isabel II quien en 2013 le concedió el indulto. Sumido en la depresión, Alan Turing se suicidó en 1954, elegiendo un método de lo más novelero: mordió una manzana envenenada con cianuro. El irónico, el gran descreído que se mofaba de sí mismo ¿se sintió Blancanieves en su hora postera?
Así apareció el equipo de Bletchley
en la prensa de la época.
La foto muestra la mayoría femenina


lunes, 16 de febrero de 2015

Soy ehpañó y andalú, cazi na

Juan Manuel Moreno Bonilla, flamante candidato del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Andalucía en las absurdas elecciones anticipadas que Susana Díaz ha convocado para el próximo 22 de marzo, se ha descolgado en los últimos días con una insólita propuesta programática: la creación de una Real Academia de la Lengua Andaluza (RALA) -Él mismo sí que parece de perfil ralo,  seis de cada diez andaluces ni siquiera lo conocen a estas alturas del partido-. Moreno Bonilla -por otra parte una razonable elección de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría frente al alcalde corrupto de Tomares José Luis Sanz defendido por Javier Arenas- olvida que en ningún caso se puede hablar de una lengua andaluza, e incluso mencionar un habla de los andaluces es ser demasiado generosos.

La descacharrante proposición me ha hecho recordar un episodio que me tocó vivir cuando trabajaba en Granada: En febrero de 2010, hace ahora cinco años, Padul -perdón, Er Paú según los entonces convocantes- acogió la quinta Huntad’ehkritoreh en andalú, extravagante encuentro de quienes mantienen que el habla andaluza, o mejor dicho, las diversas variedades fonéticas que el idioma español adopta en Andalucía, merecen una norma común para su transcripción a la escritura. Junto a lecturas de la obra de quienes escriben en ese andalú de ficción se presentaron ponencias tan llamativas como una que explicaba Er sihnifikáo sosio-kurturà i er komportamiento morfo-sintáhtiko de la ahpirasión andalusa. Establecer una gramática para un inexistente andalú común se antoja tan carente de interés como imposible. El propio enunciado del congreso se transcribía en sus documentos de cuatro maneras diferentes; unos defendían el ceceo por considerar el seseo cosa de señoritos, otros iban todo el rato haciendo eses. El propio organizador de la cosa, Huan Porrah -no se rían, que lo de Gorka Reondo (loh de Birbao nasemoh onde noh da la gana) es aún peor- opta directamente por defender el empleo de incorrecciones más próximas al analfabetismo funcional que a un mínimo común culto: rempuhà, bemoh tenío en kuenta, golé, munxo... Quienes nos hemos ganado la vida ante un micrófono nos rebelamos en su día contra que nos obligaran a hablar un castellano de Burgos y al mismo tiempo abominamos del andaluz impostado pero la idea de una ortografía andaluza diferenciada me recuerda a aquella pegatina en la popa del Seat 127 con la que papá nos avergonzaba: Zoy ehpañó y andalú, cazi na. Sea como sea, la charlotada tenía el encanto de su candidez friki si se compara con el caso valenciano, donde la política se inventó un idioma que no existe y abrió una Academia de la Lengua. El supuesto valenciano, que no llega ni a dialecto propio pues es el mismo catalán de la desembocadura del Ebro, es hoy uno de los idiomas que se hablan en el Senado con su traducción simultánea y todo.

Los intentos de cambiar la realidad mediante la modificación del lenguaje son recurrentes. Muchos piensan que con 1984 George Orwel escribió un manual de instrucciones en lugar de una advertencia y a aplicarlo se dedican. Es ese el empeño del llamado lenguaje no sexista, parte esencial del corpus ideológico del género, que ni con el apoyo del poder político ha conseguido que las niñas dejen de pedir por Reyes princesas vestidas de rosa ni ha avanzado demasiado en igualdad real -esa que nada tiene que ver con cuotas ni despachos paritarios-. También las religiones hacen uso ideológico del lenguaje. La obligatoriedad del latín en la liturgia católica era una forma de evitar la herejía, o la simple interpretación personal de preceptos y creencias. Hoy la corrección política, reflejo de una nueva beatería de izquierdas, es el principal agente de modificación del lenguaje. Parece que esta vez es un político de derechas quien ha tomado ese camino, aunque su dirección le lleve al choque frontal con las urnas.

Segundo párrafo inspirado en un artículo publicado en un artículo publicado en Granada Hoy en 2010

Vídeo: Johnny Thunders - Born to loose

lunes, 9 de febrero de 2015

Playlist nº 67: 50 sombras de Dylan

Pocos artistas han visto sus canciones versioneadas tantas veces. Sólo Lennon y McCartney pueden competir en eso con Bob Dylan. Por eso esta lista es tan larga. Aquí están algunas casi desconocidas y otras que eran obvias, como ese Like a rolling stone que los Stones tardaron tanto en grabar en estudio, como las de Hollies, Byrds y Bryan Ferry, tan dylanofilos que incluso editaron álbumes enteramente dedicados a las canciones de Bob. Casi setenta y cuatro años de vida y cincuenta y tres de carrera grabando discos dan para influenciar a mucha gente. He aquí mi selección.

1. The Jimy Hendrix Experience - All along the wachtower
2. Siouxsie and the Banshees- This wheel's on fire
3. Adele - Make you feel my love
4. The Animals - The house of the risin' sun
5. Antony and the Johnsons - Pressin' on
6. The mighty Clouds of  Joy - Saved
7. David Bowie - Tryin' to get to heaven
8. Shirley Caesar - Gotta serve somebody
9. Anika - Masters of war
10. The Beach Boys - The times they are a-changing
11. The Byrds - Spanish Harlem incident
12. The Rolling Stones - Like a rolling stone
13. My Morning Jacket - You're a big girl now
14. Rosanne Cash - Girl from the north country
15. Los Lobos - On a night like this
16. Bryan Ferry - A hard rain's a-gonna fall
17. Patti Smith - Drifter´s escape
18. The Hollies - Just like a woman
19. Dave Van Ronk - See that my grave is kept clean
20. Uncle Tupelo - Moonshiner
21. Neville Brothers - With God on our side
22. Johnnie Cash - Don't think twice, it's alright
23. Fairport Convention - Highway 61 revisited
24. Gene Clark - Tears of rage
25. Grateful Dead - It's all over now, baby blue
26. Crissie Hynde - I shall be released
27. Articolo 31 - Come una pietra scalciata (Like a rolling stone)
28. The Nightwatchman - Blind Willie McTell
29. Elvis Costello - I threw it all away
30. Magnet - Lay lady lay
31. Bryan Ferry - Positively 4th street
32. The Four Seasons - Blowin' in the wind
33. Nico - I'll keep it with mine
34. Marianne Faithful - It takes a lot to laugh it takes a train to cry
35. Flamin Groovies -  Absolutely sweet Marie
36. The Flying Burrito Brothers - To Ramona
37. Willie Nelson - He was a friend of mine
38. Giant Sand - Every grain of sand
39. Wyclef Jean - Knocking on heaven's door
40. John Mellencap - Leopard-skin pill-boh hat
41. Santiago y Luis Auserón - Balada de un tipo flaco (Ballad of a thin man)
42. Janis Joplin - Dear landlord
43. Bruce Springsteen - Forever young
44. Joan Baez - Mama, you've been on my mind
45. The Band - Ruben Remus
46. The Ramones - My back pages
47. Nina Simone - Just like Tom's thumb blues
48. Cassandra Wilson - Shelter from the storm
49. Rod Stewart - Only a hobo
50. The New Basement Tapes - Liberty street


lunes, 2 de febrero de 2015

La fórmula del sulfato atómico

Tal vez no recordéis, o no conozcáis, El sulfato atómico, la primera historieta larga, y sin duda la mejor, de Mortadelo y Filemón, la obra cumbre del dibujante y guionista Francisco Ibáñez, publicada por primera vez por Bruguera en 1969. Por si acaso os recordaré que el sulfato atómico, influenciado por otras novelas gráficas de la época como El asunto Tornasol de Tintín y QRN en Bretzelburg de Spirou y Fantasio,  es una de las peculiares invenciones del profesor Bacterio, quien pretende poner a disposición de la agricultura es un eficaz plaguicida, pero lo que consigue es un infecto brebaje que hace crecer a cualquier bicho hasta tamaños inconmensurables.


Muy pronto podremos estar fácilmente al día de las novedades y descubrimientos de la ciencia gracias a que elpais.com publicará gratuitamente en español los artículos y reportajes de la revista Nature. Volviendo al tema del título,  el pérfido dictador de Tirania debió hacerse con la fórmula del sulfato atómico y arrojar el producto al mar, pues según nos cuenta Fogonazos, el recomendable  blog de actualidad científica de
Antonio Martínez Ron, la ciencia se ha visto obligada a revisar su catálogo de leviatanes marinos como el calamar y el pulpo gigantes, la ballena azul, el tiburón blanco y hasta veinticinco especies, que estaban sobredimensionadas en la mitología popular y en mediciones científicas mucho más deficientes que las actuales. Recientemente también hubo que corregir a la baja el tamaño de algunos cuerpos celestes como el planeta Mercurio, y en esos casos difícilmente se puede culpar al sulfato atómico. Seguro que las primeras mediciones estaban hechas por exploradores y marinos varones que, cuando se trata de tamaños, tienen una irremediable tendencia a exagerar.