viernes, 28 de noviembre de 2014

Playlist nº 64: Así suena la Historia

Es un tópico decir que cada canción, incluso algunas instrumentales, cuenta una historia. Pero lo que seguro es cierto es que, al menos en lo que respecta a los treinta temas de esta lista, muchas canciones están ligadas a la Historia, con mayúsculas, bien porque hacen referencia en su letra a determinado hecho histórico -Mesopotamia, The night they drove old Dixie down-, o simplemente porque su título alude a otro acontecimiento o época. Aqui tienen mi selección, ordenada cronológicamente, con intérprete, título y hecho histórico aludido. Por los siglos de los siglos.


1. The Bangles: Walk like an egyptian (Antiguo Egipto)
2. The B-52's: Mesopotamia (Imperios asirio y babilonio)
3. Sam Cooke: Rome wasn't built in a day (República e imperio romanos)
4. Sting: Children's crusade (Edad Media y Cruzadas
5. Neil Young: Cortez, Cortez (Colonización de México)
6. Rick Wakeman: Ann Boleyn (Reinado de Enrique VIII de Inglaterra)
7. Los Nikis: Venganza (La Armada Invencible)
8. The Clash: The card cheat (Guerra de los Cien Años, guerra de Crimea)
9. ABBA: Waterloo (Guerras napoleónicas)
10. Boney M: Rasputin (Dinastía de los Romanov)
11. Bob Dylan: With God on our side (La matanza de los indios, la guerra civil americana, la guerra de Cuba, el Holocausto)
12. The Band: The night they drove old Dixie down (La guerra civil americana)
13. Randy Newman: In Germany Before the war (República de Weimar)
14. The Carter Family: No depression (La gran depresión)
15. D.A.F.: Der Mussolini (Fascismo)
16. Nico: Das lied der deutschen (Nazismo)
17. Carmen Linares: Banderas republicanas (II República española)
18. TNT: Guernica (Guerra civil española)
19. Orchestral Manouvres in the Dark: Enola Gay (II guerra mundial, primera bomba atómica)
20. Los Toreros Muertos: Falangista (Franquismo)
21. Billy Bragg: Waiting for the great leap forward (Maoismo)
22. J.B. Lenoir: Korea blues (Guerra de Corea)
23. Bruce Springsteen: Born in the USA (Guerra de Vietnam)
24. Paul McCartney: Give Ireland back to the irish (Conflicto norirlandés)
25. Al Stewart: On the border (Conflicto vasco)
26. Nena: 99 red balloons (Guerra fría, escalada nuclear)
27. Triángulo de Amor Bizarro: El fantasma de la transición (Transición española)
28. Elvis Costello: Shipbilding (Guerra de las Malvinas)
29. U2: Miss Sarajevo (Guerra de los Balcanes)
30. Rachid Taha: Rock the casbah (Guerras de Irak)



viernes, 21 de noviembre de 2014

Truman Capote, el chafardero indomable

Unánimemente se considera al escritor norteamericano Truman Capote (1924-1984) un maestro que en la novela y el relato dominó por igual los resortes de la ficción y la no-ficción que, sobre todo con su más famosa obra, A sangre fría, sentó las bases del conocido como nuevo periodismo, ese terreno pantanoso donde reportaje y novela llegan a confundirse, a veces con resultados asombrosos en literatura, como algunas novelas -no todas- de Tom Wolfe y casi toda la obra de Gay Talese, y otras veces fallidos -Nuestra pandilla de Philip Roth-.

Truman Capote podía ser un transgresor -en lo estilístico con A sangre fría o en lo moral con Plegarias atendidas-, pero también un cotilla de muy mala baba, como demuestra en lo más parecido a unas memorias que escribió, Los perros ladran: Personajes públicos y lugares privados. En la actualidad es frecuente que los programas televisivos de cotilleo tengan como invitado, o incluso como presentador, a un homosexual que hace las veces de bufón de una corte de famosos y famosas a quienes a veces no duda en destripar verbalmente, para regocijo del público, aunque sin hacer demasiado daño a un establishment en el que en el fondo se mueve  encantado como pez en el agua. Boris Izaguirre y Jorge Javier Vázquez son dos buenos ejemplos en este país. Pero hay que tener en cuenta que hasta Capote el chafardeo en los media se iba a los dos extremos: por un lado la prensa amarilla -e incluso extorsionadora- y por otro esos programas de radio extremadamente light que Woody Allen rememoraba en Radio days (1987) en los que un pretendido matrimonio comentaba las fiestas y merendolas con la alta sociedad y el famoseo a las que decían haber asistido el día anterior, lo guapa que iba fulanita o la elegancia y simpatía de menganito, algo así como hoy el programa Corazón pero sin divorcios ni disputas por herencias. Pero no se engañen, Los perros ladran no es un libro de cotilleos; contiene memorias de infancia y juventud, relatos de viajes centrados en el costumbrismo y momentos tan hermosos como el encuentro del autor con Collette; su faceta más cotilla la concentra en el capítulo de dicado a Hollywood. Capote no cita los nombres sino las iniciales de actores y actrices y aprovecha para burlarse del culto al dinero de los norteamericanos, que miden el valor de las cosas por su precio, y de una ciudad tan artificial que parece diseñada por y para niños pero en la que no se ven niños. Truman Capote sabía convertir el cotilleo en arte.
Portada de Los perros ladran

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Hagamos mucho ruido para que no se oiga lo que dice la gente (Nuevo homenaje a Cataluña, y a Canarias ya que pasaba por allí)

Se me recriminará opinar a toro pasado, no hablar hasta varios días después de lo ocurrido el 9 de noviembre, pero creo que no tenía por qué hacerlo. No soy catalán, ni residente ni en la diáspora, ni estoy en las filas de los poderosos que podían -debían- sentirse aludidos. Creo que lo sucedido el domingo en Cataluña fue una fiesta de participación aunque no se parecía ni de lejos a lo que debía haber sido: un referéndum con todas las de la ley como el de Escocia hace unas semanas y como los realizados antes en Québec, con todas sus consecuencias jurídicas. Pero la intransigencia de un poder central que esgrimía la Constitución y el statu quo  de 1978 como si fueran tablas de la Ley -y con ese poder me refiero al bipartito, que tanto monta...- impidió que fuera así, apoyados en esa cámara de horrores que es el Tribunal Constitucional, perros cancerberos del inmovilismo de las leyes nombrados por los partidos que las dictaron.

Y si unos con sus amenazas y su legalismo a ultranza negaron a la ciudadanía catalana su derecho a decidir su futuro, desde la otra trinchera, con tal de salvar la cara, lo redujeron a una pantomima sin más valor que el simbólico y sin garantías, simple derecho al pataleo. Todos han intoxicado con mentiras y medias verdades: desde el nacionalismo español identificando el ansia de decidir con el independentismo -con ello alimentaban al segundo, pero eso lo negarán y lo interpretarán como daño colateral-; obvian así que cabían posicionamientos personales como el de Duran i Lleida y como el de la veterana Mercè Bel. Ambos son pruebas de que la doble pregunta y la variedad de opciones hacían al referéndum catalán más democrático que el escocés. Cuando el president Lluis Companys proclamó el stat Catalá lo inscribía dentro de una República Federal Española que nunca existió, fíjense si había alternativas diferentes,  Desde el otro lado se utilizó el victimismo, el agravio y el Espanya ens roba.

En los
dos bandos se trataba de hacer ruido, ruido nacionalista para silenciar el paro, los recortes y los Pujoles, y ruido españolista para que no se constate la corrupción y la descomposición de un régimen moribundo. Mucho me temo que todo este ruido no ha cambiado nada. Como días antes, días después se sigue dinamitando cualquier posible avance. El govern de la Generalitat no sabe por donde tirar y agita el espantajo de unas elecciones adelantadas en las que triunfará la secesión -yo no tengo nada claro que las fuerzas independentistas sumen una mayoría suficiente que además deje de lado la lucha de clases-; mientras tanto una fiscalía dirigida desde el poder prepara acciones punitivas contra el president y los consellers al igual que las fuerzas de la Una, Grande y Libre -UPyD, ciutadan's, Vox, sectores del PP y la prensa heredera de El Alcázar- se quejan de que la policía no se incautara de las urnas y de que los tanques no entraran por la Diagonal -antes Avenida del Generalísimo-. Su actitud se asemeja a la de los protagonistas del único incidente del 9-N, los neofascistas encapuchados que entraron en un centro de votación de Girona para destrozar urnas y papeletas. Yestá también el caso de Canarias, donde el gobierno de Rajoy y los jueces guardianes de las esencias se han lanzado en tromba para impedir que la ciudadanía decida entre su modelo turístico y ambiental y las prospecciones petrolíferas promovidas por Repsol y su ministro amaestrado. ¿Por qué tanto miedo a la gente y a que ésta se exprese libremente? Ya se está impartiendo formación al ejército para sofocar revueltas ciudadanas,  pero a algunos no les basta ¡donde se ponga una guerra civil como Dios manda!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Playlist nº 63: Poder, corrupción y mentiras (y cómo combatirlos)

He aquí la lista que la actualidad demanda; compartiendo título con el mítico segundo álbum de New Order; dedicada a quienes están hartos de sufrir y que otros sufran arbitrariedades, robos y engaños; a los escépticos que se rinden y sobre todo a quienes ya no están dispuestos  a seguir poniendo la otra mejilla; a quienes han disfrutado de la película argentina Relatos salvajes y no ven más respuesta posible que las allí planteadas. Frente a un capitalismo criminal -All gone away, Smithers-Jones, The ruling class- y un sistema pensado para perpetuarse -Y además nos votaréis- hay primero que conocer las fuerzas y los ardides del enemigo -Know your enemy-, y después responder golpeando con contundencia y sin miedo -The guns of Brixton, Les aspects positifs des jeunes energies negatifs-. A quién le importa cuántas líneas se traspasen.

1. Billy Bragg: To have and to have not
2. Creations Unlimited: Corruption is the thing
3. The Monochrome Set: The ruling class
4. Robert Wyatt: Red flag
5. New Order: Thieves like us
6. The Jam: Smithers-Jones
7. The Style Council: All gone away
8. Public Enemy: Rebel without a pause
9. The Clash: The guns of Brixton
10. Green day: Know your enemy
11. Experience: Les aspects positifs des jeunes énergies negatifs
12. Ángel Petisme: Y además nos votaréis
13. Nacho Vegas: Libertariana
14. Love of Lesbian: Allí donde solíamos gritar
15. Gotan Project: Capitalismo foráneo

lunes, 3 de noviembre de 2014

Este blog lo hizo años antes que "La Tuerka"



Menuda se ha montado con la aparición en La Tuerka, la televisión del eurodiputado Pablo Iglesias, que según tengo entendido sólo se capta en Vallecas, por la emisión de una parodia de supuesta disolución de un PP carcomido por la corrupción con pasamontañas y la puesta en escena de los antiguos comunicados de ETA. Los populares y las víctimas más victimistas, como Ortega Lara están que trinan por lo que consideran insultos intolerables a los asesinados, sus familias y un partido democrático. A estos nuevos indignados -antisistema los llamaría Elvira Lindo- les diré dos cosas: Primero, aunque no me cae bien La Tuerka y todos esos modernos tan antiguos que cambian la C por K, la parodia me  parece divertida y oportuna. Les recuerdo que algunos de los detenidos en la Operación Púnica están imputados por pertenencia a organización criminal, y no cuesta extender el concepto de banda de malhechores a los partidos a los que pertenecen y a que éstos no hayan querido incluir  en el Código Penal el delito de financiación ilegal, sus motivos tendrán. Y segundo, en este mismo blog publiqué hace casi tres años esta entrada, presidida por un fotomontaje en el que identificaba la lectura de un comunicado etarra con las ruedas de prensa posteriors a los consejos de ministros, siempre anunciantes y preludios de calamidades. Yesoy seguro de que de aquel artículo y de la sátira de La Tuerka no puede deducirse falta de respeto alguno a las víctimas del terrorismo.
Captura del sketch de la polémica
En cuanto al Partido Popular, a quien le pique que se rasque.