miércoles, 20 de julio de 2016

Los niños con los niños y las niñas con las niñas (la política segregada)

Aquella famosa canción de Los Bravos que daba título a la película que protagonizaba el conjunto yeyé en 1967 -Los chicos con las chicas- nunca tuvo menos razón que en la política parlamentaria de esta naciente legislatura surgida de las elecciones generales del pasado 26 de junio. Está plenamente en vigor la Ley de Educación dejada en herencia por el exministro José Ignacio Wert -hoy disfrutando de su romántico y bien pagado retiro parisino-, esa que consagra que sean generosamente subvencionados colegios e institutos religiosos y privados en general aunque segreguen al alumnado según sexos -aquel viejuno los niños con los niños y las niñas con las niñas-; y dentro del Palacio de las Cortes todo se clarifica: las derechas con las derechas y las izquierdas contra las izquierdas dándose de bofetadas o poniéndose zancadillas; a eso debían referirse Mariano Rajoy y su amiga y protegida Ana Pastor al hablar de normalidad y estabilidad.

Todos volvemos a la casilla de salida, pero nadie quiere mover un dedo, Algunos preferimos dorarnos en la playa, otros fumarse un puro para no perder las buenas costumbres; otras irse a la cama.

Lo vimos en la  mismísima apertura de la legislatura y elección de la Mesa del Congreso: Ciudadanos, el partido de la regeneración, ha caído rápidamente en la red tendida por lo peor del PP a cambio de migajas -puestos en la mesa que ni siquiera le correspondían-. También los nacionalistas vascos y catalanes han demostrado ser gente de orden -es decir, de derechas de toda la vida-; las veleidades independentistas de algunos no deberían llamar a nadie a engaño. En cuanto a las izquierdas, en la misma votación Podemos ha decidido tropezar en la misma piedra de las manos llenas de sangre y el no me sale de ahí de las investiduras fallidas de Pedro Sánchez sacándose de la manga un candidato a tercera autoridad del país -Domenech- que sólo servía para otorgar al PP el control sobre todos los poderes del Estado ¿será eso la transversalidad?

Lo ocurrido en la primera sesión de la legislatura no es más que un reflejo de algunas actitudes vistas durante la primera ronda de conversaciones para lograr una investidura y posterior gobierno, planteadas por el presidente en funciones como un plebiscito de adhesión inquebrantable a su egregia persona y sus catastróficas políticas. Don Alberto -acabará castellanizando el nombre como Alex/Alejo Vidal Quadras- Rivera (dónde dije digo digo Diego) ha logrado que incluso en la dirección de los populares hayan alucinado con que un secretario general que en los debates electorales soltaba sapos y culebras contra Rajoy ahora le tienda alfombra roja hacia la presidencia -en forma de abstención, dicen- sin pedirles nada a cambio, ni regeneración, ni Ley Wert, ni ley Mordaza, ni cambios en la reforma laboral, ni esa nueva ley electoral por la que suspiran, ni la cabeza del ministro de Interior y Grabaciones Fernández Díaz ni la de Montoro el amnistiador de amiguetes. Sin duda lo próximo será un marcial ¡Señor, sí señor. A las órdenes de Su Excelencia!. Lo previsible, y yo diría que deseable, es que si esto acaba en unas terceras elecciones, su vergonzosa conducta lleve a Ciudadanos tras los pasos de UPyD y acabe en el limbo de la irrelevancia extraparlamentaria con tantos escaños como PACMA. Si finalmente hay que sacar de nuevo las urnas a los colegios ya puedo oír a la claque mediática del Régimen: toda la culpa será del PSOE por enrocarse en el bloqueo y el No es no ¡pretenden que los socialistas digan amén a la LOMCE y a la reforma laboral del trabajo basura y los sueldos de hambre!. Espero que hayan aprendido algo de su error de haber pactado con Rivera un programa liberal.

Así las cosas el único lugar donde estar será la oposición y fuera de los consenso impuestos por la gente de orden.



miércoles, 22 de junio de 2016

Playlist nº 79: Las raíces de Bowie

Sé que aún no ha pasado un año de su muerte y puede ser pronto para homenajes, pero esto no es uno. Simplememte creo que a un artista como David Bowie, Siempre abierto a influencias y a absorberlo todo como una esponja y sumarlo a su impresionante catálogo como compositor, hay que rastrearlo también por la mucha música ajena que integro en su repertorio de estudio y directo, una carrera que abarca cincuenta años de música, desde que era un adolescente londinense con un amplísimo registro vocal hasta que el cáncer se lo llevó en Nueva York el 10 de enero pasado, dos días después de cumplir 69 años. La siguiente lista incluye los originales de la totalidad de versiones de composiciones ajenas que Bowie grabó en directo o estudio en su medio siglo de carrera con la única excepción de los cuatro villancicos populares que cantó a dúo con Bing Crosby en 1976. Naturalmente está entero su álbum de 1973 Pin Ups, donde versionea bandas británicas de mitad de los 60s. Comprueben, verán que no falta nada. El orden es alfabético de intérpretes originales.

1. The Animals: Don't bring me down
2. Bob Dylan: Tryin' to get to Heaven
3 y 4. Bruce Springsteen: Growin' Up/It,s hard to be a saint in the city
5 y 6. Chuck Berry: Almost grown/Round and round
7. Cream: I feel free
8. The Doors: Bertolt Brecht's Alabama song (Whiskey bar)
9. Frank Sinatra: Nature boy
10  Fred Astaire: Suite for a foggy day
11 y 12. Iggy Pop: Sister midnight/China girl
13 y 14. Jacques Brel: Amsterdam/La mort (My death)
15 y 16.  John Lennon: Working class hero/Mother
17.  Lou Reed: Dirty Blvd.
18.  Martha Reeves And The Vandellas: Dancing in the streets
19.  The Mojos: Everything's alright
20. MorrisseyI know it's gonna happen someday
21, Moot The Hoople: All the young dudes
22, Nina Simone; Wild is the wind
23. Ohio Players: Here today gone tomorrow
24. Pink Floyd: See Emily play
25 Pixies: Cactus
26. The Pretty Things: Rosalyn
27. Roxy Music: If there is something
28. Scott Walker: Nite flights
29. Simon And Garfunkel: America
30. The Beach Boys: God only knows
31 y 32. The Beatles: Across the universe/Penny Lane
33. The Easybeats:  Friday on my mind
34. The Kinks: Where have all the good times gone
35. The Rolling Stones: Let's spend the night together
36 y 37. The Velvet Underground: I'm waiting for the man/White light, white heat
38, 39 y 40,  The Who: I can't explain/Anywhere, anyhow, anyway/Pictures of Lily
41 y 42. The Yarbirds: I wish you would/Shape of things
43. Them: Here comes the night




jueves, 9 de junio de 2016

Un sindios

Si Miguel Ángel hubiera abrazado el pastafarismo


Un buen día,  aunque no con estas palabras, Stephen Hawking soltó la coz: Dios no existe dijo -el pobre Stephen ya tampoco, casi-, y se montó la de Dios es Cristo, y eso que ni siquiera era la primera vez: cuentan que en una recepción una Shirley McLaine particularmente pesada y caprichosa le anduvo persiguiendo con la preguntita. ¡Nooo!, le contestó desabridamente en su lenguaje robótico para quitarse de encima a aquella petarda. Aquellos que se proclaman de profundas creencias religiosas -conste que no hablo de todos los creyentes sino de los que tiran a fanáticos- tienen una infinita capacidad para sentirse ultrajados y están a la que salta; y de ello sacan provecho tanto las sectas que explotan y gestionan las creencias espirituales como quienes rentabilizan todo lo que huela a provocación. Así lo hacía la editorial que publica los libros del científico británico cuando allá por 2010 promocionó su última obra de divulgación hasta el momento, El gran diseño, escrita junto a Leonard Modlinow, suministrando un avance claramente dirigido a incordiar a los susceptibles donde los autores consideraban innecesaria la invocación de Dios para explicar el origen del universo. Esto fue publicidad suficiente para disparar las ventas del libro, que matizaba la boutade dejándola en simple escepticismo para desencanto de quienes tras comprarlo se molestaron en leerlo. Todo muy rentable.

Algo no va bien en las cabezas de quienes tanto se ofenden. Es el caso de aquellos que, humillados por ver a su profeta caricaturizados, acribillan a balazos a los dibujantes. Si un predicador nazi anuncia la quema de coranes en su jardín según el ejemplo del cardenal Cisneros, psicópata mitrado que los hacía arder a cascoporro en las plazas de Granada, o un candidato a la presidencia estadounidense propone negar el visado a los musulmanes asumimos que están flipados y que a esos locos habría que encerrarlos, pero seguro que a ninguno de ellos les falta seguidores y no debería sorprendernos que cientos de tarados ofendidos se brinden a volar por los aires llevándose por delante a unas docenas de infieles o herejes.

De los científicos que se citan a raiz del combate Hawking vs. Dios subrayo las palabras del Nóbel de Física Steven Weiberg: Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas, pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión. A dirigir y rentabilizar la maldad de los buenos se dedican las religiones organizadas cuando intervienen en la vida no religiosa pretendiendo imponer su modelo a cualquier forma de organización que adopten los ciudadanos. Constituídas en poderosas empresas, las tres principales funcionan así:  El cristianismo ha adoptado el modelo liberal, es decir las corporaciones controlan los mecanismos de poder de un Estado débil, el lobby minando la democracia. El islam en cambio opta por el modelo totalitario, fundiéndose con el poder político para imponer por la fuerza la obtusa ley religiosa. Los judíos se decantan por uno u otro modelo según su extremismo.

Característico de las religiones es la desfachatez con que se pasan por el forro las pruebas empíricas de sus engaños, vengan de Darwin o del Carbono 14, pero se ven acorraladas por un pensamiento científico que gana el espacio ocupado por el dogma. A primera vista en El gran diseño Hawking apenas planteó nada que no hubiera formulado ya en Breve Historia del tiempo: un universo sin principio ni final en el tiempo y el espacio y sin lugar para un creador. A la religión le queda el recurso de mantener que los conceptos de Dios y alma son invulnerables al estudio empírico y por tanto no confirmables o descartables mediante la experiencia, la teología está fuera del alcance de la ciencia. Sin embargo en El gran diseño Hawking había introducido una novedad no menor de la que hasta ahora no se ha desdicho: No es lo mismo un universo con creador o sin él y por eso la teología no es inmune a la física. La demostración de un  universo que se ha creado a sí mismo negaría necesariamente la existencia de dicho creador. Esto es un sindios.

Actualización de un artículo publicado en Granada Hoy en septiembre de 2010.







creador. Esto es un sindiós.

domingo, 29 de mayo de 2016

¡Nena, kaka!



Déjenme que primero les explique el porqué de este estrambótico título. Para determinados especímenes sociales que han proliferado en estos primeros años del siglo XXI. y que con su costumbre simplificadora los medios de comunicación han llamado antisistemas, es norma ortográfica habitual sustituir la letra c oclusiva -cuando va seguida de a, o o u- y la q por una-así casa se escribe kasa y en cuanto a ocupar, ya saben-; también es habitual que en su particular neolengua igualitaria, en lugar de recurrir al cansino ellos y ellas o al horrendo ell@s, tiren por la calle de enmedio y empleen el género femenino para todo dios: nosotras -observen un comunicado de los okupas del llamado Banc Expropiat del barcelonés Barrio de Gracia-; ni la feminista más radical  legría a ese extremo, Así que cuando un niño okupa anda toqueteando lo que no debe sus mayores le dicen ¡nena, kaka!. ETA y la izquierda abertzale también emplearon siempre esta supuesta ortografía de la disidencia.

Bromas aparte, que el asunto se las trae, la policía apunta a que detrás de todos los disturbios que se han producido en los últimos quince años en Barcelona hay unos doscientos alborotadores de simpatías anarquistas e incluso ramificaciones terroristas que igual la montan durante un desalojo que en una celebración del Barça. Al margen de lo que está ocurriendo en Gracia, desde hace algún tiempo se hace notar en toda España un heterogéneo conglomerado humano e ideológico que tiende a sepultar el razonamiento bajo toneladas de consignas aprendidas y a justificar cualquier clase de algarada, por violenta que sea, si lucha contra el sistema opresor. Hace un par de años, tras los disturbios que siguieron a las marchas de la dignidad y despropósitos como el de la Corrala Utopía de Sevilla los llamé bolivarianos en otro artículo de este blog, pero ahora estamos en período electoral y no quiero alimentar el espurio recurso a hablar de Venezuela al que acuden ciertos partidos, medios de comunicación y opinadores profesionales para conjurar lo que consideran una amenaza. Pero igualmente pienso que harían falta algunas desvinculaciones  y pronunciamentos claros frente a quienes tratan de imponer la ley de la selva. El Partido Popular suele enorgullecerse de que si en España la extrema derecha se ha quedado en grupúsculos extraparlamentarios es porque el partido creado por Manuel Fraga supo llevarla a su redil. En cambio Podemos y los movimientos surgidos del 15-M no deben aspirar a contenerlo todo; urge que cuanto antes se desvinculen del chavismo y de la pandilla de Arnaldo Otegui, el hombre de paz, y poner de patitas en la calle a su concejal matón Andrés Bódalo: era sonrojante la presencia el pasado 15 de mayo en la Puerta del Sol de una gran pancarta que exigía su amnistía¡!.

A quienes de forma acrítica quieren elevar a los altares a quien inventó el 15-M y sus sucedáneos les recordaré que como periodísta yo sí que me he sentido indignado al oir en varias ocasiones mientras trabajaba el ripio fascistoide ¡televisión = manipulación!. La última vez fue durante una retransmisión de la concentración que celebraba el quinto aniversario del 15 de mayo de 2011.

Un concejal de la CUP en una de las concentraciones
Volviendo al asunto de los okupas y las algaradas de Gracia, detecto mucho despiste e interés en mezlarlo todo. Se ha querido responsabilizar al pasado activista de la alcaldesa Colau de los coches volcados, los cajeros destruidos, los contenedores quemados y los mossos heridos -de aquellos polvos estos lodos- como si fuera lo mismo oponerse a un desalojo que dar una patada en la puerta y quedarse a vivir. Recordemos en primer lugar que fue su antecesor, el convergente Xavier Trias quien sin someterlo al pleno ordenó pagar con dinero de los barceloneses sesenta mil euros mensuales de alquiler del local que antes de la okupación fue oficina de Catalunya Caixa para evitar que un posible desalojo causara altercados en vísperas de las elecciones municipales de 2015. Se ha llevado a saber estos días que el ayuntamiento ha estado pagando a la propiedad los consumos e incluso los impuestos y tasas del inmueble -IBI y basuras- y que el contrato que unía a Consistorio y dueños preveía cubrir cualquier desperfecto y seguir renovándose si la finca seguía okupada , es decir, en la práctica el Ayuntamiento subvencionaba a los okupas; primero intentó pagarles para que se fueran sin ruido y, como no tragaron, luego hizo de asustaviejas para los dueños. Ahora Trias, que puede ser acusado de malversación de caudales públicos, va diciendo que haber rescindido el contrato, como hizo el nuevo equipo de gobierno fue un error. Otra muestra de la institucionalización y politización del conflicto ha sido la presencia de concejales de la CUP en todos los fregaos de Gracia como unos mamarrachos más.

Después el otro elemento clave a tener en cuenta es quién o quiénes son los propietarios del inmueble en cuestión: como han informado los ahora y cuando funcionaba la Caja de Tarragona -absorbida por Catalunya Caixa- la propiedad consta a nombre de Antártico Vintage, la empresa de Manuel Bravo Solano, patriarca de una conocida familia de especuladores inmobiliarios. Tanta complicidad entre un alcalde y un promotor recuerda sospechosamente al tándem Castedo-Ortiz en Alicante. Los simpatizantes de los okupas defienden su labor social -también los falangistas del hogar Ramiro Ledesma reparten comida y ropa-, pero ¡mira que si todo se reduce a un caso de corrupción!.





jueves, 12 de mayo de 2016

El fango

¿Qué es corrupción? ¡Y tú me lo preguntas!... Pitorreos aparte, ese fenómeno que tanto nos preocupa según las encuestas y que tan poco cuesta según las urnas se podría definir de muy diversas formas según nos convenga, pero para no liarnos y que no nos líen lo mejor sería acogernos a la amplia definición que hace la Comisión Europea: "cualquier abuso de poder para obtener réditos privados", Esto nos sirve tanto para la mordida que es una costumbre sistémica en muchos países de los denominados en vías de desarrollo -si te roban o extorsionan en algunos Estados terminados en tan es muy probable que lo hagan policías, militares o funcionarios aduaneros- como para nuestras corruptelas políticas, institucionales o institucionalizadas: otorgar trabajos y facilitar negocios a cambio de comisiones, financiar organizaciones irregularmente, colocar a personas afines no capacitadas para cubrir un puesto, ocultar bienes o ganancias al Fisco o tener dinero, posesiones o empresas en paraísos fiscales, sobre todo si se ocupa un cargo público. Todo ello es indudablemente inmoral, pero puede ser ilegal o no serlo. Todo ello es corrupción y en la España de hoy nos llega hasta el cuello.

La he llamado corrupción política porque casi siempre se da en ese ámbito y sus cercanías y relacionada con la financiación ordinaria de los partidos, la extraordinaria de las campañas electorales y la gestión de los fondos públicos en lo tres niveles de la Administración, central, autonómica y local. Contra lo que pretenden determinados patriotas partidarios de la recentralización y sus palmeros mediáticos, las autonomías son el nivel menos corrupto de estos tres y es en el ámbito local donde se dan más irregularidades, pues la competencia urbanística y buena parte de la contratación pública corresponde a los ayuntamientos, estrangulados económicamente por el Estado desde la última modificación del Régimen local, y las diputaciones son el reino del nombramiento a dedo de expertos y asesores. El coste de la corrupción en España asciende nada menos que a un veinte por cierto del PIB y es cierto que la mayor porción cuantitativa de ese pastel -mordidas y contrataciones irregulares- se detrae en las administraciones menores, pero las llamadas manzanas podridas -policías sobornados, viajes particulares pagados con dinero público, mal uso de tarjetas- se dan sobre todo en la Admivistración del Estado y grandes empresas públicas y las cuantías defraudadas son menores.

Para calibrar la magnitud del problema nos encontramos con un obstáculo: en España la corrupción es una percepción social que aumenta en periodos de crisis y que no existe como delito. Los delitos tipificados que claramente implican corrupción -tráfico de influencias, cohecho, malversación y prevaricación, que a menudo aparecen juntos. Otras corruptelas como el amiguismo, el dedazo o la financiación ilegal - han quedado impunes o se han eternizado en los juzgados, pues en la legislatura presidida por Mariano Rajoy menos del cuarenta por ciento han llegado a sentencia, lo que no quiere decir condena.

Al hablar de corrupción solemos referirnos  a un lodazal en el que exclusivamente chapotean la política y el empresariado -algún responsable sindical también-. Como a falta de datos oficiales solo podemos saber de ella a través de los medios de comunicación, obviamos los corporativismos delmundo periodístico y el dicho de que entre bomberos no nos pisamos la manguera, pero el fango también cubre a algunos periodistas y los medios que les emplean por sus conexiones y complicidades políticas y comerciales. Era vox pópuli la retroalimentación simbiotica entre los gobiernos de Felipe González y el grupo Prisa. Estos días nos enteramos de que el expresidente ha favorecido los negocios del iraní Massoud Zandi con Juan Luis Cebrián para explotar minas en África. González llegó a grabar un vídeo presntando como emprendedor modelo al iraní, que ha llevado a la ruina a toda empresa en la que ha puesto el pie. Por otro lado cuando los llamados Papeles de Panamá han revelado los negocios petrolíferos del presidente de PRISA y el desvío de sus ganancias a paraísos fiscales, Cebián la ha emprendido a demandas a los mensajeros y ha depurado a quienes han osado referirse a sus componendas desde dentro de su imperio. Más fango mediático: el que expanden las filtraciones y montajes policiales dirigidos por el Ministerio del Interior y voceados por el digital OK Diario y su director.

Se cumplen cinco años desde que el movimiento ciudadano del 15-M tomó las plazas públicas, y algunos de los escándalos contra los que entonces reaccionó una parte de la población española siguen sin sentencia en los tribunales. El caso Nóos sienta en el banquillo, cinco años después, a la hermana y el cuñado del rey, pero el caso Gürtel de apropiación de fondos públicos con la cooperación necesaria de altos cargos y todo un partido político, que estalló hace ya siete años, ni siquiera ha llegado a juício oral. Una exministra del gobierno Rajoy, el yerno del expresidente Aznar y todos los tesoreros del Partido Popular están en el ajo, pero eso no implica más diligencia y sí más obstáculos. En lo que sí se han implicado órganos judiciales ha sido en silenciar toda esta corrupción y frenar cualquier tentativa de castigo y de cambio. Hemos visto a la Fiscalía y la Abogacía del Estado defendiendo a algunos presuntos corruptos -caso Noos-, a los responsables del reparto de causas dejando a otros en manos de jueces afines -caso Gürtel-. Nos queda por hasta dónde llega la Justicia en los nuevos escándalos aparecidos en los últimos meses -ayuuntamientos de Granada y Valencia, diputaciones valencianas, EREs, PSdGa, Operación Púnica, registro del PP de Madrid... el territorio de la corrupción se ampía a diario y el fango llega tan arriba que perdemos la visión y la perspectiva. De momento nos encontranos que el Tribunal Constitucional solo sirve para amenazar e impedir que se exprese la voluntad popular y que la Audiencia Nacional actúa como la heredera que es del Tribunal de Orden Público ((TOP) franquista y se emplea a fondo en perseguir y castigar la protesta y la desobediencia, sea la grabación de una carga policial o la actuación de unos peligrosos titiriteros.